Whole kitchen en su propuesta dulce para el mes de marzo, nos invita a preparar un clásico de la gastronomía francesa, Financier.
Y aunque estuve tentada de hacerlos con chocolate (dada mi adicción) no he caido y he preferido probar los originales para saber exactamente su sabor. Tengo que decir que son dulces crujientes por fuera y esponjosos por dentro, donde predomina sobre todo el sabor de la mantequilla, a pesar de llevar casi la misma cantidad de almendra molida.
Las cantidades que pongo son para 6 financier, pero yo he preparado el doble. He preferido hacerlos más pequeños precisamente por si eran "hartibles" para que se comieran de dos bocados.
Normalmente, se preparan en moldes alargados y mira por donde yo de estos no tengo (o no lo he encontrado entre la marabunta de moldes), así que en la bandeja de muffins he puesto trozos cuadrados de papel vegetal, que he ido rellenando con un par de cucharadas de masa.
Ponemos a precalentar el horno. Mientras ponemos en un bol 55 g de azúcar glass, con 40 g de harina y 40 g de almendra molida, y lo mezclamos bien durante 5 minutos.
Fundimos 60 g de mantequilla en el microondas a potencia media. Después la pasamos a cuenco hasta que se enfríe.
Batimos 4 claras grandes (yo he usado de las pasteurizadas) en nuestro robot sin llegar a montarlas, hasta que se pongan bien fluidas y homogéneas. Después le vamos añadiendo a cucharadas la mezcla de las harinas con azúcar para que se vayan integrando. Cuando se nos termine, le ponemos poco a poco la mantequilla vertiéndola en un hilo y parando de vez en cuando para que se mezcle bien.
Cuando esté toda la mezcla lista, la vertemos en los moldes y horneamos a 180º durante 20 minutos, hasta que se pongan dorados por encima y los bordes estén despegados y más dorados que el resto.
Los dejamos enfriar completamente antes de desmoldar. Ya que he probado los originales, los siguientes serán con chocolate, o con fresas, o rellenos de crema...



