Este plato lo hice el año pasado para la fiesta de Halloween a la que vamos todos los años, en la que los asistentes llevan un plato. Me pareció divertida y original y fue un gran éxito. La hice con la ayuda de mis niños y se la ví por primera a vez a una amiga y gran cocinera del foro de Fussioncook Ana del blog la cocina de conluana
Hoy en día ya es un clásico en la blogsfera, pero quería reeditarla este año para poner la receta. Esta que veis en la foto, son las que he llevado hoy a mis compañeros del trabajo, y con la que me despido de Halloween hasta el año que viene.
Aquí os dejo la receta:
Mezclamos 100 g de mantequilla derretida, con 100 g de azúcar hasta que blanquee, le añadimos 2 huevos medianos y batimos hasta que se integren, después ponemos 1 cucharadita de esencia de almendra o vainilla, y una pizca de sal. Entonces empezamos a añadir a cucharadas 300 g de harina de repostería, hasta que hagamos una masa que no se nos pegue a las manos.
Precalentamos el horno, ponemos un papel vegetal en la bandeja y vamos cogiendo porciones más o menos iguales de masa, hacemos un rulo del tamaño de un dedo y lo ponemos en la bandeja. Cogemos una almendra cruda pelada y se la ponemos en una punta para formar la uña. Con un cuchillo bien afilado hacemos los cortes para simular los nudillos del dedo.
Horneamos a 180º hasta que empiecen a dorarse, unos 12 minutos dependiendo de la marcha que tengan vuestros hornos. Cuando estén listos, la sacamos a una rejilla y les vamos quitando las almendras una a una (ponemos cada una delante de su dedito para que después encaje perfectamente) y las pintamos con mermelada de fresa, después le volvemos a poner su almendra. Por último introducimos en la mermelada cada dedo por el lado opuesto a la almendra, para que parezcan recién cortados.
































