Esto es como cuando Indiana Jones buscaba el templo maldito. Siempre tras la búsqueda de las recetas de nuestros dulces comerciales favoritos, pero caseros, más que nada por saber exactamente qué comemos y quitarles los conservantes y todas las E- que vienen entre sus ingredientes. Pues bien, yo creo que son precisamente esa cantidad ingente de E-, las que les dan ese sabor tan característico, imposible de copiar.
Después de ver los maravillosamente perfectos que hizo
Cris de Kanela y Limón, y de mirar 300 recetas de donuts más que hay por la red, no me pude resistir, tenía que intentarlo. Estos donuts os puedo decir que son CASI idénticos a los comprados, su sabor es delicioso y son ultra esponjosos, mucho más que los comerciales. Además le hemos quitado todos los conservantes y cosas raras, pero de calorías deben andar por el estilo, no os voy a engañar, tienen que ser una bomba, pero claro.... no los queríamos lo más parecidos posibles? Hay quien los hace al horno, pero yo para ser los primeros los he querido hacer lo más similares que pudiera, así que os dejo como los he hecho con la receta de
Cristina, aunque un pelín tuneada.
Primero hacemos una masa madre. Templamos 90 ml de leche en el microondas y le disolvemos 3 g de levadura fresca. Cuando está completamente diluida, le ponemos 150 g de harina de fuerza y amasamos con las manos hasta que se quede una bola que no se nos pega. Ponemos en un bol, tapamos con film y dejamos que suba en un sitio templado, aproximadamente una hora.
Pasado ese tiempo, vamos a hacer la masa principal, y sólo tenemos que mezclar los ingredientes. Si lo hacemos a mano hacemos un volcán con la harina y en medio ponemos los líquidos y si teneis panificadora, lo haceis así.
Templamos nuevamente 15 ml de leche y le diluimos 22 g de levadura fresca. Los cubitos de levadura que compramos traen 25 g cada uno, como antes usamos 3 g en la masa madre, ahora ponemos todo lo que nos queda, vale?
Echamos la leche con la levadura en la cubeta de la panificadora, 40 g de azúcar, 150 g de harina de fuerza y la masa madre que habíamos reservado. Seleccionamos el programa de sólo amasado que dura unos 15 minutos. Cuando va por la mitad del programa, vemos que no se está haciendo masa porque tiene poco líquido, así que ponemos 4 yemas de huevo, cuando estén integradas en la masa echamos 5 g de sal, la ralladura de la piel de media naranja y las semillas machacadas de 10 cápsulas de cardamomo y dejamos terminar el programa. Vamos a ver, el cardamomo: Yo lo he buscado a propósito pensando que esto le daría el toque perfecto que buscamos, porque había leido que era así. Lo compré en la sección de gourmet de hipercor, pero realmente no tengo muy claro si este era un sabor determinante. Es muy particular, pero no veo que sea algo característico de los donuts, así que vosotros mismos.
Ahora añadimos 50 g de mantequilla ablandada ligeramente y volvemos a seleccionar el programa de amasado, otros 15 minutos.
Sacamos la bola de masa y la ponemos en un bol con un poquito de harina para que no se pegue, la tapamos con film y la dejamos que leve hasta que se triplique el volumen, una hora y media más o menos.
Pasado este tiempo cogemos la masa y la extendemos en la encimera, la aplanamos con un rodillo hasta que nos quede aproximadamente de medio centímetro de grosor. Con un cortador de galletas redondo (o un vaso grande) hacemos círculos y con uno pequeño (o un tapón de una botella) hacemos el agujero central.
Cortamos cuadraditos de papel vegetal y vamos poniendo un par de donuts en cada papel, o uno por papel depende del tamaño. (Esto lo hacemos para transportarlos fácilmente cuando vayamos a freirlos sin que pierdan la forma, así no tenemos que tocarlos) Los dejamos en una bandeja y volvemos a esperar que se pongan gorditos, sobre una hora.
Ponemos aceite de girasol a calentar en una sartén. Cristina habla de 170º, pero yo no tengo ni idea de como medir la temperatura de mi aceite, así que cuando está caliente (no humenante que se queman) cogemos un papelito con el donut, le damos la vuelta y lo metemos en el aceite, el papel lo vamos despegando con cuidado. En un par de minutos le damos la vuelta. Es muy importante esta parte, el aceite tiene que estar en su punto, así que tenemos que cuidar bajando la temperatura, de que no se caliente demasiado. Cuando echas la masa empieza a burbujear mucho y en un par de minutos dejan de salir burbujas del aceite, eso indica que ya le puedes dar la vuelta, no lo dejes más rato que se tuestan. Vuelven a burbujear mucho y cuando empieza a parar, ese es el momento de sacarlos con unas pinzas a un papel absorbente.
De ahí los pasamos a una rejilla y vamos haciendo la glasa. Para ello derretimos en el microondas 40 g de mantequilla, le ponemos 150 g de azúcar glas, mezclamos bien y le echamos 50 ml de agua caliente, seguimos ligando y ya está lista.
Cogemos los donuts aún templados, los ponemos en el bol de la glasa, le damos inmediatamente la vuelta, lo sacamos, escurrimos bien el sobrante y lo volvemos a poner en la rejilla hasta que se sequen.
Aviso: son super esponjosos, se comen solitos y están deliciosos. Muy difícil parar y casi imposible comer sólo uno ;)