Bueno y si digo super fácil, yo creo que me estoy quedando corta. Tiene un poco de truco, pero resulta que empecé a hacer un helado sobre la marcha y resulta que tenía que estar en reposo varias horas, con lo cual no íbamos a poder tomarlo para merendar, que era mi intención, así que con las mismas, busqué materia prima para ponerme a hacer otro, y encontré en la nevera dos yogures de tarta de queso, así que ya estaba decidido.
Montamos 250 ml de nata bien fría. Aparte mezclamos los dos yogures de tarta de queso con cuatro cucharadas de azúcar invertido (pinchad el enlace, que vais a tardar más en pensarlo que en hacerlo) y se lo agregamos a la nata montada poco a poco con movimientos envolventes.
Con heladera: Ponemos en funcionamiento la máquina y empezamos a verter la mezcla por el bocal poco a poco. La tenemos funcionando 20 minutos. Unos minutos antes de terminar, le añadimos dos galletas digestive desmenuzadas.
Sin heladera: Ponemos la mezcla en un molde de plum cake (o cualquier otro, pero mejor metálico), le añadimos las dos galletas digestive desmenuzadas, removemos bien e introducimos en el congelador, removiendo la mezcla cada media hora, unas 5 ó 6 veces.
Y con esta receta me voy a despedir unos días, probablemente hasta septiembre, porque me voy a mi tierra unos días, que ha nacido mi primera sobrina y además se casa mi hermana pequeña y tengo que hacer una tarta ;)
Y con esta receta me voy a despedir unos días, probablemente hasta septiembre, porque me voy a mi tierra unos días, que ha nacido mi primera sobrina y además se casa mi hermana pequeña y tengo que hacer una tarta ;)



