Según mis hijos, el mejor helado del mundo mundial. Y es algo en lo que coincidimos los cuatro, es el mejor helado de vainilla que hemos probado nunca, y ya puede, porque he tardado tres días en hacerlo. Claro que no estás tres días cocinando, pero sí necesita mucho tiempo de reposo, lo que pasa es que una vez que lo pruebas, ves que ese tiempo ha merecido la pena. Una vez más en la paciencia está la clave.
Yo lo encontré en el blog de Chelo, Cogollos de Agua, y es una receta original es de Pierre Hermé. Conseguiremos un helado super cremoso, es realmente el helado perfecto. La única pega que he encontrado es que con estas cantidades que hice, nos ha dado para cuatro bolas grandes y ha sido terminar y los niños decían que querían otra vez mañana, pero más grande.
Día 1. Ponemos en un cazo a calentar 280 ml de leche y 120 de nata para montar y dentro metemos dos vainas de vainilla, a las que previamente hemos sacado sus semillas, cortándolas a lo largo y raspándolas bien con la punta de un cuchillo. Le echamos todo dentro vaina y semillas y cuando rompa a hervir apartamos y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Después metemos en el frigo tapado con film, hasta el día siguiente.
Día 2. Sacamos el cazo y lo dejamos una media hora fuera hasta que se atempere, entonces le sacamos las vainas (bien escurridas) y ponemos dentro del cazo 55 g de azúcar, 25 ml de azúcar invertido, 35 g de leche en polvo y 2 yemas de huevo. Mezclamos bien con unas varillas y volvemos a llevar al fuego medio, sin dejar de remover hasta que espese la crema. Dejamos enfriar, volvemos a poner film y lo dejamos en la nevera hasta el día siguiente.





