Yo no conozco a nadie a quien no le guste un plato de patatas fritas con huevo. Y a pesar de ser tan sencillo, no es el primero que pongo os recuerdo el
Felipe el Hermoso y el que puse
De postre.
Es un plato típico de nuestra gastronomía, muy socorrido y muy versionado según las zonas. Lo podemos acompañar con un chorizo, jamón serrano, un trozo de lomo (que en Málaga se llama plato "de los montes")... y pan, fundamental pan.
¿Sabes que cuando eres pequeñ@ no tienes que oir nunca las conversaciones de mayores? Bueno, pues yo recuerdo una vecina que tenía mi madre en Ceuta, que un día estaba hablando con ella contándole que iba a venir a comer por primera vez el novio de su hija, y que había pensado hacer tortilla de patatas, pero que como ella era "muy fina" las pensaba hacer individuales! Oye pues eso se me quedó grabado a fuego (porque se suponía que yo no estaba escuchando), pero el otro día me imaginé este plato y me dije: Pues pa fina, YO!
Ea, así que aquí nos comemos las patatas fritas con huevo, en tapitas, y os aseguro que es un entrante ideal con el que vais a acertar si o si (aunque a lo mejor existe la persona a la que no le guste, la conoces?)
Hacemos una masa básica de pan con 250 g de harina de fuerza, una pizca de sal, media cucharadita de azúcar, medio sobre de levadura de panadería y 180 ml de agua templada. Lo amasamos y hacemos una bola, que metemos en un bol y cubrimos con film transparente hasta que doble su volumen a temperatura ambiente.
Mientras cogemos una bandeja de muffins, le damos la vuelta y forramos la parte de atrás de cada hueco con papel de aluminio.
Yo he aprovechado un lote que amablemente me ha enviado Albal y que os puedo decir que no sepais, que es la marca de las marcas en este terrero y no he probado en mi vida un papel de aluminio tan fantástico como este. Tiene un dibujo en nido de abeja que lo hace excepcional, es super ligero, os recomiendo probarlo.
Pasado este tiempo, sacamos la bola en una superfie enharinada y extendemos con un rodillo. Con un aro de emplatar (o con un vaso) vamos cortando círculos y ponemos encima de los cuencos que hemos hecho con Albal para hacer nuestras propias mini cestitas.
Pintamos con
huevo batido y metemos al horno hasta que estén doraditos, aproximadamente 20 minutos.
Al sacar desmoldamos y nos quedan los recipientes de pan donde vamos a meter el resto de ingredientes. Primero freimos
patatas en
aceite de oliva virgen extra
Hojiblanca. Después en ese mismo aceite, freimos
huevos de codorniz, y por último, unos
pimientos de Padrón para darle un poco de color.
Montamos las cestitas y las regamos con el resto del aceite que nos ha quedado en el plato donde sacamos los huevos y los pimientos.
¿Qué os ha parecido esta tapita, a que es una monada? Pues se come en tres bocados!
Por cierto, ese platito se lo dedico a mi
Cris de La cocina de las pinuinas, que hoy está de cumple, así que como ayer ella me invitó a merendar, yo le mando una tapita de cumpleaños. Felicidades guapa!