martes, 29 de noviembre de 2011

PIQUILLOS RELLENOS EN HOJALDRE


   Hice una vez el solomillo Wellington, que no es otra cosa que un solomillo envuelto en hojaldre, pero como ya sabeis que me encanta este ingrediente, había pensado hacer pimientos del piquillo rellenos y en lugar de cubrirlos de bechamel, pensé: porqué no envolverlos en hojaldre? y la verdad es que el resultado es delicioso y muy aconsejable.


     Ponemos en una sartén un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra Hojiblanca a calentar y pochamos una cebolla mediana picada, 250 g de carne mixta picada, salpimentamos. Cuando esté hecha la carne, ponemos una cucharada sopera de tomate concentrado (o un par de tomate frito), rehogamos y le añadimos 100 g de queso rallado Milner semicurado, mezclamos y apartamos hasta que se temple.
   Con esta mezcla rellenamos 9-10 pimientos del piquillo (bien escurridos) y vamos liando en cuadraditos de masa de hojaldre, que sellamos bien y pintamos de huevo batido. Horneamos a 180º unos 15-20 minutos, hasta que se doren.

domingo, 27 de noviembre de 2011

TARTA BALON DE FUTBOL

¡FELICIDADES SERGIO!

   Sergio es el mejor amigo de mi hijo Carlos, o al menos el más antiguo, se conocen desde que Sergio nació hace hoy 9 años. Y como le encanta el fútbol y es muy buen jugador como su padre, este año para celebrar su cumple ha tenido de nuestra parte esta tartita especial, solo para él.

    Un bizcocho de vainilla, calado con almíbar de vainilla y relleno con dos capas de trufa. El césped es de glasa real, teñido con verde hoja de Wilton.

    Estaba muy rico, y a pesar de que el homenajeado no es muy dulcero, estoy segura por la cara que puso, que le encantó su tarta. Además me pidió el trozo que coincidiera con la válvula, que le hacía ilusión.
     Sergio, como te dije, aquí tienes puesta tu tarta para que todo el mundo la vea, vale? Un besito guapo.




viernes, 25 de noviembre de 2011

TARTA DE LIMON Y MERENGUE.


Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de noviembre nos invita a preparar un masa básica en pastelería: pasta sablé.

   Pasta sablé o pasta quebrada, y lo primero en que pensé cuando leí la propuesta de este mes, fue en esta Lemon Pie que había hecho una vez, pero de la que no saqué ni una sola foto, así que Whole kitchen me daba la excusa perfecta para repetirla.


   Es una tarta delicada y con una mezcla perfecta de limón, merengue y pasta sablé o quebrada, que sirve de base para muchísimas tartas y empanadas. 
   Sablé significa en francés arena, y esta pasta lleva ese nombre precisamente, porque esta el la textura que debe tener al comerse.
   Se puede preparar en un robot de cocina, aunque lo ideal es hacerlo a mano, a ser posible sobre una superficie fria.


   Para esta tarta he usado la receta de Michel Roux, modificando un poco las cantidades. Tamizamos 175 g de harina con un pellizco de sal en un cuento grande. Añadimos 85 g de mantequilla fria en dados y la amasamos con los dedos, hasta que la mezcla tenga pinta de migas de pan, ponemos un poco de huevo batido y una cucharadita de leche. Juntamos las migas formando una bola, que liamos en film transparente y guardamos en la nevera al menos 30 minutos.
   Pasado este tiempo, extendemos la masa con ayuda de un rodillo y lo ponemos con cuidado en un molde, cubrimos con papel vegetal y ponemos encima unos pesos (una capa de garbanzos que lo cubra todo). Horneamos a 180º unos 15 minutos, después levantamos el papel con los garbanzos y seguimos horneando unos 5 minutos más. Sacamos y dejamos enfriar en una rejilla. Cuidado que este paso es peliagudo, tened en cuenta la consistencia "sablé" de la masa y se rompe con facilidad.


   Mientras ponemos en un cuenco 3 yemas de huevo y las removemos ligeramente. Aparte mezclamos 2 cucharadas de harina de maiz con 2 cucharadas de harina de trigo y 175 g de azúcar, lo ponemos en un cazo a fuego medio-bajo y le vamos añadiendo poco a poco 300 ml de agua, removiendo hasta que el azúcar se haya disuelto y no queden grumos. Subimos el fuego y cocemos unos 3 minutos más hasta que la masa esté espesita.
   Ponemos unas cucharadas de esta mezcla en el cuenco donde teníamos las yemas y las ligamos. Vertemos entonces en el cazo sin dejar de remover, mientras añadimos la ralladura y el zumo de un limón. Hervimos un par de minutos más, hasta que la mezcla esté brillante y espesa. Retiramos del fuego.


   Aparte hacemos un merengue suizo con las tres claras y 200 g de azúcar glass. Si pinchais en el enlace os llevará al que he hecho exactamente para esta receta.

   Cuando la masa sablé esté ya templada, la cubrimos con la crema de limón. Ponemos el merengue en una manga sin boquilla (o la más ancha que tengamos) y vamos poniendo pegotitos con picos. Horneamos 5 minutos sólo por arriba a 150º, hasta que veamos que empieza a dorarse.


miércoles, 23 de noviembre de 2011

TAPITA DE PATATAS FRITAS Y HUEVO


   Yo no conozco a nadie a quien no le guste un plato de patatas fritas con huevo. Y a pesar de ser tan sencillo, no es el primero que pongo os recuerdo el Felipe el Hermoso y el que puse De postre.
   Es un plato típico de nuestra gastronomía, muy socorrido y muy versionado según las zonas. Lo podemos acompañar con un chorizo, jamón serrano, un trozo de lomo (que en Málaga se llama plato "de los montes")... y pan, fundamental pan.


    ¿Sabes que cuando eres pequeñ@ no tienes que oir nunca las conversaciones de mayores? Bueno, pues yo recuerdo una vecina que tenía mi madre en Ceuta, que un día estaba hablando con ella contándole que iba a venir a comer por primera vez el novio de su hija, y que había pensado hacer tortilla de patatas, pero que como ella era "muy fina" las pensaba hacer individuales! Oye pues eso se me quedó grabado a fuego (porque se suponía que yo no estaba escuchando), pero el otro día me imaginé este plato y me dije: Pues pa fina, YO!

   Ea, así que aquí nos comemos las patatas fritas con huevo, en tapitas, y os aseguro que es un entrante ideal con el que vais a acertar si o si (aunque a lo mejor existe la persona a la que no le guste, la conoces?)

   Hacemos una masa básica de pan con 250 g de harina de fuerza, una pizca de sal, media cucharadita de azúcar, medio sobre de levadura de panadería y 180 ml de agua templada. Lo amasamos y hacemos una bola, que metemos en un bol y cubrimos con film transparente hasta que doble su volumen a temperatura ambiente.
   Mientras cogemos una bandeja de muffins, le damos la vuelta y forramos la parte de atrás de cada hueco con papel de aluminio.


Yo he aprovechado un lote que amablemente me ha enviado Albal y que os puedo decir que no sepais, que es la marca de las marcas en este terrero y no he probado en mi vida un papel de aluminio tan fantástico como este. Tiene un dibujo en nido de abeja que lo hace excepcional, es super ligero, os recomiendo probarlo.


   Pasado este tiempo, sacamos la bola en una superfie enharinada y extendemos con un rodillo. Con un aro de emplatar (o con un vaso) vamos cortando círculos y ponemos encima de los cuencos que hemos hecho con Albal para hacer nuestras propias mini cestitas.

  
   Pintamos con huevo batido y metemos al horno hasta que estén doraditos, aproximadamente 20 minutos.


   Al sacar desmoldamos y nos quedan los recipientes de pan donde vamos a meter el resto de ingredientes. Primero freimos patatas  en aceite de oliva virgen extra Hojiblanca. Después en ese mismo aceite, freimos huevos de codorniz, y por último, unos pimientos de Padrón para darle un poco de color.

   Montamos las cestitas y las regamos con el resto del aceite que nos ha quedado en el plato donde sacamos los huevos y los pimientos.
   ¿Qué os ha parecido esta tapita, a que es una monada? Pues se come en tres bocados!


   Por cierto, ese platito se lo dedico a mi Cris de La cocina de las pinuinas, que hoy está de cumple, así que como ayer ella me invitó a merendar, yo le mando una tapita de cumpleaños. Felicidades guapa!

lunes, 21 de noviembre de 2011

BIZCOFLAN DE GALLETAS AL MICROONDAS



   El microondas, ese pobre relegado a calentar la leche... y sin embargo con un montón de posibilidades. Me propuse sacar varias recetas con este olvidado de la cocina, para que nos animaramos a sacarle partido, porque si no, su sitio en la cocina puede ser sustituido por otro utensilio más "necesario", pero es cuestión de darle una oportunidad para terminar de convencernos y hace mucho que no publico nada, hasta que hace unos días mi amiga Manoli del trabajo, me trajo esta receta que a su vez le había dado otra amiga y me pareció de lo más interesante.


   El otro día,  tenía ganas de dulce para merendar (lo cual no es raro), pero no de liarme mucho en la cocina, porque entre otras cosas tampoco me sobra el tiempo que digamos, así que me acordé de este postre y el resultado ha sido más que agradable.


   En un cuenco profundo ponemos, 15 galletas (maría o napolitanas), 3 huevos, 1 vaso (200 ml) de azúcar y 2 vasos (400 ml) de leche. Trituramos con la batidora. Engrasamos un molde apto para microondas, yo usé uno de silicona, y lo introducimos 12 minutos a potencia máxima. Cuando termine, dejamos reposar dentro un par de minutos y lo volvemos a poner 2 minutos más. Dejamos dentro apagado unos 5 minutos, sacamos y desmoldamos.
   Enfriar en la nevera y decorar al gusto.



   Para servir, fui cortando porciones del mismo ancho que las galletas y las iba poniendo encima de estas, para comer así a bocados ambas cosas juntas. Una merienda deliciosa y está lista en un rato.


viernes, 18 de noviembre de 2011

POLLO CON PIÑA



   Esta receta la leí hace años en una revista y como me encanta la mezcla de sabores, cuando tengo el día exótico la hago. Es parecido a un plato de restaurante chino y se puede servir acompañado de patatas, arroz, pasta, cous cous... En fin, que tiene muchas posibilidades, es sencillo y muy resultón. Ideal para dejar preparado con antelación o cuando vienen invitados.



   Cortamos 4 pechugas de pollo en dados. En una cazuela baja, ponemos tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra a calentar. Echamos una cebolla y una zanahoria cortadas a cuadritos pequeños. Rehogamos unos 10 minutos a fuego medio. Añadimos el pollo, salpimentamos y doramos a fuego fuerte unos 4 minutos. Agregamos una cucharada de harina y removemos bien con una cuchara de madera para que se haga, entonces ponemos un vaso de caldo de pollo. Llevamos a ebullición y cocemos unos 30 minutos bajando un poco el fuego. A media cocción añadimos 6 rodajas de piña natural cortada en triángulos y ponemos unas hebras de azafrán. Rectificamos de sal si es necesario.




lunes, 14 de noviembre de 2011

PRIMER CUMPLEBLOG Y SORTEO!!!


   Pues ya ha pasado un año. Me parece increible. Increible que pasen así de rápido los días, que me haya mantenido tan ilusionada con este proyecto y sobre todo, que haya conocido a tantísima gente maravillosa. Lo dice todo el mundo que hace un balance sobre su vida en el blog, pero es una verdad como una catedral de grande.

   Yo hace un año no sabía que existía otra vida paralela a la que ves en la calle, una vida en la red, llena de gente como yo y unidos todos por un sentimiento común. Al principio piensas que sólo nos une la comida, pero después te das cuenta que no, que son más cosas:  como la obsesión por las compras relacionadas con "lo nuestro", como el tratar de mejorar en fotografía,  o como la complicidad que da el saber el trabajo que conlleva mantener un blog.

   Un montón de cosas que hacen que formemos un grupo inmenso, y que en mi caso tomó forma, el día de la kedada en Madrid, donde puse cara por fin a gente con la que hablo tan amenudo que me sentía super a gusto a su lado, aún siendo la primera vez que los veía. A muchos os considero amigos, ya lo sabeis, llegamos a preocuparnos por la salud de nuestro grupo, sentimos la pérdida de sus seres queridos y nos alegramos cuando les ocurren cosas buenas, o les toca un premio.
   Esto es increible, os lo aseguro. Nunca llegué a imaginar que sería así, por eso A TI que me estás leyendo ahora, TE DOY LAS GRACIAS, por estar a mi lado y hacer que mi trabajo aquí, en la red, tenga sentido.

   En fin, es por todo esto que quiero celebrar de alguna forma este primer año (de la misma forma que lo hace todo el mundo, tengo que decir también) y es haciendo un SORTEO.  Para celebrar que en un año, tengo más de 700 seguidores, más de 140.000 visitas, 240 recetas publicadas y muchísima ilusión en seguir adelante. 
   Así que os propongo participar en el SORTEO de celebración. En el que los seguidores de mi blog (si no lo eres ya sabes que te puedes hacer seguidor ahora mismo y participar igualmente), sólo tendreis que dejar un comentario en esta entrada (uno sólo que no me quiero volver loca), diciendo claramente que quereis participar en él y lo que más os gusta de mi cocina, o si hay algo que no os gusta, también me lo podeis decir, porque lo que pretendo siempre es mejorar en todo lo que hago. No olvideis dejarme vuestro correo electrónico para que me pueda poner en contacto con el que gane.


    También tendreis que poner el logo del concurso publicado en la sidebar de vuestro blog, para que se pueda apuntar mucha gente. Si no tienes blog, no te preocupes, puedes participar igualmente y no te tienes que pegar el logo en la frente ni nada de eso. Pero no valdrán los comentarios anónimos. Aunque si blogger tiene una rachita puñetera y no te deja comentarme de otra forma, dime cual es tu blog o quien eres y listo.

    El plazo que teneis es desde hoy día 14 de noviembre hasta el próximo 15 de diciembre a las 00:00h. Al día siguiente, intentaré sacar una lista con todos los participantes y el número que tienen asignado, por orden de llegada. A los dos días haré un sorteo con los programitas que se dedican a esto, o sea Sortea2 o Random y os lo contaré, además de ponerme en contacto con el ganador.
   El premio: Todo lo que estais viendo en la foto del logo: Un libro a propósito para la época en la que estamos, de sopas, cremas, legumbres y cocina tradicional; un paquete de servilletas de papel para decorar nuestras fotos; un bote de lata para galletas; una cuchara removedora rosa; una taza (tan divina que yo me he comprado otra igual); una cestita de mimbre para hacer los levados del pan (o para poner lo que os de la gana dentro); un paquete de cápsulas para cupcakes y una libreta con imán de nevera para la lista de la compra.

   Espero no haberos aburrido con una entrada tan larga, aunque sé que mis amigos la habeis leido enterita. Os espero!

sábado, 12 de noviembre de 2011

PATATAS EN ADOBILLO



   Esta es una de esas recetas por las que empecé este blog, de esos platos de mi madre de toda la vida, que no he comido nunca en ningún otro sitio y que necesito tener registrada para no olvidarme jamás de como se hace y sobre todo para que sirva de tradición familiar, donde poder consultar mis hermanas, mis hijos en el futuro y si quereis vosotros también.


   Es bien fácil y el resultado una explosión de sabor, que yo siempre que la recuerdo me hace la boca agua. Aunque vereis que no pongo medidas, porque esta receta, como todas las de mi madre van "a ojo" (como decía hace unos días Caty) y todas sus recetas que tengo apuntadas en una libreta, van sin ningún tipo de medida, y cuando yo preguntaba qué cantidad, ella siempre me decía: Bueno, eso tú ya vas viendo. 
   El caso es que siempre le sale la comida en su punto de todo y yo con el tiempo ya no le pregunto cantidades, siempre que mi madre me da una receta, sólo me da los ingredientes, pero... y lo bien que nos hemos entendido siempre!


   Freimos patatas con sal, en abundante aceite de oliva virgen extra Hojiblanca y las vamos reservando en una cazuela. Se le echa por encima azafrán y orégano.
   En el vaso de la batidora hacemos un majado con ajo, comino, un trozo de pan, vinagre y un poco de agua.
   Ponemos unas 3 ó 4 cucharadas del aceite de freir las patatas en la cazuela donde las tenemos apartadas, vertemos el majado por encima y las volvemos a poner al fuego unos minutos, rectificando de sal, agua o vinagre si hiciera falta.

jueves, 10 de noviembre de 2011

DE NORTE A SUR. CASADIELLES


   Este mes para la propuesta De norte a sur, hemos pensado en hacer una receta típica asturiana: Casadielles.
   Son una especie de empanadillas dulces rellenas de nueces maceradas en anís y cubiertas de azúcar. Una masa consistente que se toma como postre y de la que no puedes comer sólo una.


    Ya sabeis que si os animais a participar en nuestra propuesta mensual, teneis hasta el día 30 de noviembre para enviarnos esta receta o cualquier otra que os apetezca, pero este mes ya sabeis que le toca a Asturias, así que entrad en el blog de De norte a sur y nos dejais allí vuestra receta, donde debereis hacer mención que es para participar en la propuesta mensual, enlazándonos.


   He seguido al pie de la letra la receta de Ana, que para eso ella ha elegido este mes y es la que entiende de casadielles, sólo que yo he puesto la mitad de las cantidades porque me conozco y me las como todas. 
   Yo como no tengo las manos muy allá para amasar tanto rato, he usado mi fantástico robot  kenwood, con el gancho amasador, pero se puede hacer sin usar ninguna maquinita.

 
   Ponemos en el bol amasador 300 g de harina de trigo, 50 g de manteca de cerdo (yo uso El Pozo), 50 g de mantequilla, 50 ml de leche, 50 ml de vino blanco, un huevo, medio sobre de levadura Royal y una pizca de sal. Amasamos a velocidad media (en mi máquina al nº 3)  hasta que se integren todos los ingredientes, unos 5 minutos. Después volcamos en la encimera enharinada y amasamos manualmente hasta que nos quede una masa elástica que no se pegue a las manos. Ponemos en un bol ligeramente engrasado y dejamos que repose al menos una hora (yo la he tenido hora y media).
   Mientras cortamos 50 g de nueces y las ponemos en un cuenco con un buen chorro de anís (lo grande que sea depende de lo que os guste el anís), una cucharada sopera de azúcar y cubrimos de agua para que macere mientras tenemos lista la masa.
   Pasado este tiempo, extendemos la masa con un rodillo y cortamos porciones finitas, yo usé un cortapastas redondo, escurrimos de líquido las nueces y vamos rellenando con ellas las porciones, que cerramos con otra porción y sellamos como si fueran empanadillas.
   En una sartén profunda, ponemos bastante aceite y cuando esté caliente (sin llegar a humear), vamos friendo nuestras casadielles, a fuego medio para que se hagan bien por dentro sin quemarse por fuera. Las vamos sacando y poniendo en un papel absorbente, para quitar el exceso de aceite, y unos minutos después las rebozamos con azúcar por todas partes.


martes, 8 de noviembre de 2011

FABADA ASTURIANA

 
   No es la primera fabada asturiana que pongo en el blog. ¿Os acordais de la anterior? La hice yo y era dulce. Aquí podeis verla.

   Pero este mes ya sabeis que Tito ha organizado el concurso de los Caris... nosotros también, y para ello ha propuesto hacer fabada, ni más ni menos. Que visto así de primeras, para quien normalmente entra en la cocina a hacer el desayuno de los niños y una vez al mes a participar con sus colegas, los caris, puede resultar poco menos que un reto casi imposible.
   Claro, que una vez leida la receta y dado que hay que moverse menos que los ojos de Espinete para hacerla, pues ya van cogiendo valor. Así que tengo que deciros que hasta fué él a comprar los ingredientes, incluidas las fabas (que yo no tengo enchufe como Tito)


  Ponemos 500 g de fabas en una olla grande (previamente remojadas 24 horas), cubrimos de agua hasta que pase un dedo por encima (un dedo en horizontal, no en vertical, cuidado)  le añadimos encima el compango asturiano, es decir, 2 chorizos, 2 morcillas y 1 tocino. Picamos una cebolla pequeña y la echamos en la olla, 3 dientes de ajo enteros (pelados), dos hojas de laurel y una cucharadita de sal.
   Encendemos el fuego dejando la olla abierta y cuando empiece a hervir, bajamos el fuego a la mitad, tapamos la olla y dejamos que se cuaje aproximadamente una hora y media (aunque depende de las fabas, así que hay que probarlas a ver cuando están en su punto). Pasado este tiempo, sacamos las morcillas y chorizos, los cortamos en 3 ó 4 trocitos y volvemos a meter en la olla unos 5 minutos más.
 

   Más fácil imposible, y riquísimas si están reposadas de un día para otro, es decir, que es un plato ideal para dejar hecho el día antes.

domingo, 6 de noviembre de 2011

VASOS DE BIZCOCHO


   Desde que las ví, me enamoré. ¿Sabeis esas recetas que tal como las veis entran en el fondo de tu cabeza y no salen hasta que no las haces? Pues eeeso mismo me pasó con estas tazas. Las ví en el blog de Renata del Blog Testado, Provado e Aprovado! y con la misma técnica he visto otro tipo de bizcochos, tipo enrollados, que también caerán en otro momento. Pero hoy me levanté con ganas de hacer algo diferente, un postre un poco más elaborado y que se saliera de lo que hago normalmente.  A imprimar se ha dicho!


   Esta técnica consiste en mezclar dos masas de bizcocho y darle la forma que queramos, en este caso unos vasos que rellenamos con una trufa de chocolate.


   Para ello primero batimos 50 g de mantequilla con 50 g de azúcar glass, hasta que blanquea, después le añadimos 50 g de claras de huevo, poco a poco, intercalándolas con 50 g harina de trigo tamizada a cucharadas y la repartimos en tacitas a la que le ponemos una pizca del tinte que vayamos a usar o un poco de cacao para colorear de marrón.
   Ponemos una lámina de silicona en una bandeja baja de horno, y metemos la masa en una manga con una boquilla del nº2. Hacemos los dibujos sobre la lámina y metemos la bandeja en el congelador.


   Mientras hacemos una plancha de bizcocho básico pero en esta ocasión no le he puesto mantequilla. Sacamos la bandeja del congelador y vertemos encima la mezcla que acabamos de hacer.


   Con el horno precalentado a 200º, metemos la bandeja y horneamos unos 10 minutos, hasta que empiecen a dorarse los filos. Mirad que bonitos quedan al salir.



   Al sacar del horno, ponemos en una rejilla y retiramos con cuidado la lámina de silicona. Cuando aún está caliente, cortamos las tiras (yo dividí en 3 partes la plancha según los dibujos que había hecho) y las giramos, como un tubo, poniendo alrededor un papel vegetal que fijaremos con grapitas. Metemos los más grandes en aros de emplatar para reforzar.



   Hacemos una trufa de chocolate negro. Para ello calentamos 400 ml de nata para montar (35% materia grasa) y cuando empiece a hervir, retiramos del fuego y le agregamos 300 g de chocolate negro de cobertura, deshacemos con unas varillas y cuando esté templado metemos en la nevera. Mejor hacer el día antes, aunque esta vez lo he hecho por la mañana. Después, cuando vayamos a usar, la montamos como si fuera sólo nata, con las varillas eléctricas. 
   Rellenamos los bizcochos con la trufa, decoramos al gusto y dejamos enfriando en la nevera.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...